25 nov 2009

Esterilización en las hembras.

La conclusión obvia para el control de la sobrepoblación canina es controlar la natalidad y la mejor manera para asegurar que se lleve a cabo es la esterilización.

La esterilización en hembras u ovariohisterectomía (OVH) es un procedimiento mucho más invasivo que el de esterilización en perros macho ya que es necesario abrir varias capas de piel y músculo, extraer un órgano interno completo y suturar en varias capas tanto internas como externas. Por todo esto los cuidados postoperatorios serán mucho más complejos así que lo más recomendable es que planees intervenir a tu perra en un periodo vacacional para que puedas estar con ella al menos los 4 días posteriores a la operación.
Este procedimiento no sólo previene el embarazo, también elimina los ciclos de celo al remover la fuente de producción de las hormonas, estrógenos y progesteronas.


La esterilización elimina prácticamente toda la reproducción de hormonas y esto es una de las mayores ventajas ya que las hormonas tiene efectos indeseables como los descritos a continuación.

  • Durante el ciclo de celo se originan problemas de higiene y comportamiento. Las perras buscarán de forma activa e insistente a los machos, lo que se traduce en escapes de su casa, poniéndolas en riesgo del tráfico, peleas y otros animales. Es común que cuando una perra entra en celo, alrededor de su casa, se reunan machos, orinando y ensuciando con heces como parte del protocolo de dominación. Aunado a esto está el problema del sangrado que dura entre 4 y 13 días.
  • El cáncer de mama es causado por la producción de estrógenos, también es un factor de tumores malignos en perros. Esterilizar a tu perro antes de su primer celo es la mejor manera de reducir las posibilidades de este tipo de cáncer, los estudios estiman un 0.05% de riesgo en perros operados antes del primer celo, 8% después del primer celo y un 26% después del segundo celo.
  • Hay un riesgo inminente de tumores en los órganos reproductivos que lógicamente se eliminan al realizar una OVH.
  • Muchas hembras tienen infecciones urinarias que pueden ser recurrentes que pueden deberse a una enfermedad uterina llamada piometra y aparecer luego de los ciclos de celo. En esta enfermedad el útero se expande y llena de pus. Si no se detecta a tiempo es una enfermedad mortal y su tratamiento puede requerir el uso de una terapia hormonal cara o recurrir a una OVH muy compleja y riesgosa. En estos casos los daños a riñones y corazón pueden ser fatales o presentar problemas de por vida, aún al haber extraído el útero infectado.
  • Justo después del ciclo de celo, algunas hembras sufren de embarazos psicológicos, en estos casos, aún sin haber sido montadas, el cuerpo cree que está embarazado gracias a estímulos hormonales incorrectos. La perra puede presentar hinchazón en el abdomen o en las glándulas mamarias e incluso producir leche. En casos extremos las hembras anidan y acurrucan juguetes contra sus cuerpos. Los trastornos en estas hembras no tiene un efecto a largo plazo ya que los efectos desaparecen una vez que las hormonas regresan a sus niveles apropiados pero, en algunos casos, pueden desencadenar mastitis -infección en las glándulas mamarias-, metritis -infección en el útero- o incluso piometra. La esterilización es ámpliamente recomendable para hembras que tienen embarazos psicológicos frecuentes.
  • En los perros el pelaje no crece de manera continua, tienen fases de crecimiento (anágena) y de reposo (telágena). El estrógeno que se incrementa durante el celo, inhibe la fase de crecimiento por lo que la mayoría del pelaje se estanca en la fase de reposo. El pelaje en la fase de reposo se pierde fácilmente pues están apenas anclados. En los ciclos de celo el pelaje de las hembras se vuelve delgado, pierde color e incluso deja parches de piel expuesta. Además, en algunos casos las hembras nunca desarrollan un pelaje normal a causa de los ciclos hormonales.

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